Ir directamente al contenido
Envío gratis en Santiago por compras sobre $30.000
Convenios con Fonasa, Isapres y Seguros Complementarios
Entrega el mismo día en la RM para pedidos hasta la 12:30 de LU a SAB
Despachamos a todo Chile

¿Entrenas antes de ir a trabajar? Que el frío no frene tu rutina

¿Entrenas antes de ir a trabajar? Que el frío no frene tu rutina

Cuando suena la alarma temprano y afuera todavía está oscuro, salir de la cama puede convertirse en todo un desafío. Si además las temperaturas están bajas, las ganas de ponerse las zapatillas y comenzar a entrenar pueden disminuir considerablemente.

Sin embargo, el frío no tiene por qué convertirse en una excusa para abandonar tu rutina de ejercicio. Con algunos ajustes y una buena preparación, es posible mantener la actividad física durante el invierno y comenzar el día con más energía.

Si eres de las personas que entrenan antes de ir a trabajar, descubre cómo adaptar tu rutina para los días más fríos.

 

 

¿Es bueno entrenar temprano durante el invierno?

Sí. Realizar actividad física por la mañana puede ser una excelente forma de comenzar el día. El ejercicio contribuye a mantenernos activos y puede ayudarnos a sentirnos con mayor energía para enfrentar nuestras actividades diarias.

Durante el invierno, eso sí, es importante prestar especial atención a factores como la temperatura, el calentamiento, la hidratación y la ropa que utilizamos.

La clave no es dejar de entrenar cuando hace frío, sino adaptar nuestra rutina a las condiciones del invierno.

 

1. No salgas a entrenar inmediatamente después de levantarte

Uno de los errores más comunes al entrenar temprano es levantarse y comenzar a ejercitarse inmediatamente.

Durante las primeras horas del día, especialmente en invierno, tu cuerpo necesita unos minutos para activarse. Tómate un tiempo para despertar, hidratarte y realizar un calentamiento progresivo antes de comenzar el entrenamiento.

Puedes empezar con movimientos suaves, movilidad articular y ejercicios de baja intensidad para preparar los músculos y aumentar gradualmente la temperatura corporal.

 

2. El calentamiento es todavía más importante cuando hace frío

Si vas a entrenar en invierno, no deberías saltarte el calentamiento.

Las bajas temperaturas hacen especialmente importante preparar el cuerpo antes de aumentar la intensidad del ejercicio. Un calentamiento adecuado puede incluir movilidad de articulaciones, caminata ligera, trote suave o ejercicios dinámicos.

Evita comenzar directamente con ejercicios de alta intensidad. Dale a tu cuerpo unos minutos para adaptarse.

 

3. Vístete por capas

No necesitas utilizar una sola prenda extremadamente gruesa para entrenar durante el invierno.

Una buena alternativa es vestirte utilizando capas de ropa deportiva, de manera que puedas quitar o agregar prendas según cómo evolucione tu temperatura corporal durante el entrenamiento.

Presta especial atención a manos, cabeza y cuello cuando las temperaturas sean muy bajas.

Si entrenas al aire libre, también es importante considerar el viento y la humedad, ya que pueden hacer que la sensación térmica sea considerablemente menor.

 

4. No olvides hidratarte

Que haga frío no significa que tu cuerpo no necesite líquidos.

Durante el ejercicio también puedes perder agua a través de la transpiración, incluso cuando no tienes la misma sensación de calor que durante los meses de verano.

Por eso, mantener una buena hidratación antes, durante y después del entrenamiento sigue siendo importante durante el invierno.

Un buen hábito es comenzar el día tomando agua y llevar una botella contigo durante tu entrenamiento.

 

5. ¿Entrenas afuera? Presta atención a las condiciones

Si tu rutina consiste en salir a correr, andar en bicicleta o realizar otro tipo de ejercicio al aire libre, revisa las condiciones antes de salir.

En las mañanas de invierno puede haber superficies húmedas, resbaladizas o con poca visibilidad. Si todavía está oscuro, utiliza elementos reflectantes y elige lugares seguros para realizar actividad física.

Y recuerda: entrenar con frío no significa entrenar a cualquier costo. Si las condiciones climáticas son particularmente adversas, puedes adaptar tu entrenamiento y realizarlo en interiores.

 

6. Ten un plan B para los días más fríos

Una de las mejores estrategias para mantener la constancia durante el invierno es tener alternativas.

Si normalmente corres al aire libre, puedes reemplazar temporalmente esa sesión por una rutina de ejercicios en casa, bicicleta estática, caminadora u otra actividad que te permita mantenerte activo.

El objetivo es evitar que un día particularmente frío termine transformándose en una semana sin entrenamiento.

 

La constancia es más importante que la perfección.

7. La alimentación también forma parte de tu rutina

Entrenar temprano significa que debes prestar atención a lo que consumes antes y después del ejercicio.

Dependiendo del tipo y duración del entrenamiento, algunas personas prefieren realizar una pequeña ingesta antes de comenzar, mientras que otras se sienten mejor entrenando después de comer.

Después del ejercicio, procura incluir alimentos que aporten nutrientes necesarios para tu recuperación y mantener una alimentación equilibrada durante el día.

Si estás considerando utilizar vitaminas o suplementos deportivos, lo recomendable es evaluar primero tus necesidades y consultar con un profesional de la salud cuando corresponda.

 

8. No olvides la recuperación

Mantener una rutina de entrenamiento no significa entrenar todos los días sin descanso.

El descanso forma parte del proceso. Dormir adecuadamente, alimentarse bien, hidratarse y permitir que el cuerpo se recupere son aspectos fundamentales para mantener una rutina sostenible.

Esto es especialmente importante si combinas tus entrenamientos matutinos con jornadas laborales exigentes.

 

¿Qué hacer si simplemente no tienes ganas de entrenar por el frío?

Aquí aparece uno de los mayores desafíos: la motivación.

Durante el invierno puede resultar mucho más tentador quedarse algunos minutos adicionales en la cama. Una estrategia sencilla es dejar preparada la ropa deportiva la noche anterior.

También puedes establecer una rutina fija: misma hora, misma preparación y mismo horario de entrenamiento.

Cuando el ejercicio se transforma en un hábito, dependes menos de las ganas que tengas ese día.

Y recuerda algo importante: no necesitas sentirte motivado todos los días. A veces, simplemente comenzar es suficiente.

 

¿Cuándo conviene evitar entrenar al aire libre?

Aunque sea posible hacer ejercicio con frío, existen situaciones en las que es mejor modificar o suspender el entrenamiento al aire libre.

Si las condiciones climáticas son extremas, existe riesgo de caídas, tienes síntomas de enfermedad o simplemente no te sientes bien físicamente, es preferible escuchar a tu cuerpo y buscar una alternativa más segura.

Si tienes una condición médica, estás tomando medicamentos o tienes dudas sobre qué tipo de ejercicio es adecuado para ti, consulta con un profesional de la salud antes de realizar cambios importantes en tu rutina.

 

¿Frío? Sí. ¿Dejar de entrenar? No necesariamente.

El invierno puede hacer que entrenar temprano sea más difícil, pero con una buena planificación puedes mantener tu rutina.

 

Calentamiento, ropa adecuada, hidratación, alimentación, recuperación y constancia son algunos de los pilares que pueden ayudarte a continuar activo durante los meses fríos.

Y si un día el frío es demasiado intenso, recuerda que adaptar tu entrenamiento también es parte de cuidar tu bienestar.

 

Encuentra productos para complementar tu bienestar en Farmex

En Farmex.cl, la farmacia online, puedes encontrar vitaminas, suplementos, productos de cuidado personal y otras alternativas para acompañar tu rutina de bienestar durante todo el año.

Explora nuestro catálogo y encuentra lo que necesitas para cuidar de ti, incluso durante los días más fríos del invierno.

 

Farmex.cl – Qué alivio tenerlo en casa.

Regresar al blog
You might like