ANTIMICÓTICOS
Amplia gama de medicamentos antimicóticos: tópicos, orales, ginecológicos y veterinarios

ANTIMICÓTICOS TÓPICOS (PIEL Y UÑAS)
Medicamentos diseñados para aplicación directa sobre la piel o uñas afectadas. Tratan infecciones fúngicas superficiales como pie de atleta, tiña, candidiasis cutánea y onicomicosis. Se presentan en formas de cremas, lacas y soluciones que permiten un contacto directo con el área infectada, ofreciendo un tratamiento localizado con menos efectos sistémicos.
ANTIMICÓTICOS SISTÉMICOS (VÍA ORAL)
Actúan a través del torrente sanguíneo, alcanzando tejidos profundos. Son especialmente útiles para infecciones fúngicas más severas o resistentes, que no responden adecuadamente al tratamiento tópico. También se utilizan en casos donde la infección es extensa o está en zonas difíciles de alcanzar con tratamientos tópicos.


ANTIMICÓTICOS GINECOLÓGICOS
Productos específicamente formulados para tratar infecciones fúngicas vaginales, principalmente candidiasis. Están diseñados con pH y características específicas para la zona íntima femenina, disponibles en presentaciones como óvulos y cremas vaginales que proporcionan un tratamiento localizado y efectivo.
ANTIMICÓTICOS VETERINARIOS
Productos formulados específicamente para mascotas, considerando las características particulares de su piel y pelaje. Tratan infecciones fúngicas comunes en animales como dermatofitosis (tiña) y candidiasis. Suelen combinar antimicóticos con otros principios activos para manejar la inflamación y posibles infecciones bacterianas secundarias.


Consejos Útiles
💡 Consulta siempre a un médico antes de usar antimicóticos para asegurar que son adecuados para tu tipo de infección.
💡 Sigue el tratamiento completo, incluso si los síntomas desaparecen antes, para evitar recaídas o resistencia del hongo.
💡 Mantén las áreas afectadas secas y limpias, usando ropa transpirable para prevenir reinfecciones.